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    Ángel Cobo Rivas

ISBN: 84-95136-91-0
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Don Benigno Vaquero Cid

Número de páginas: 291
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Por: Ángel Cobo Rivas

Hay hechos y personas en el devenir de la historia y de la vida que nos hacen contemplar el mundo en su realidad trágica, sí, pero «tragedia esperanzada»…

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Hay hechos y personas en el devenir de la historia y de la vida que nos hacen contemplar el mundo en su realidad trágica, sí, pero «tragedia esperanzada»... Y en la más reciente historia de nuestra España, de nuestra Andalucía, de nuestra Granada, no somos pocos los que hemos tenido el privilegio de conocer y contar —como maestro o amigo— con una de esas singulares y bienhechoras personas: don Benigno Vaquero Cid; conocimiento harto más gratificante si tenemos en cuenta que, desde 1936 al 1975, nuestro país vivió una larga, penosa, gris y trágica etapa, sólo soportable por los hechos y ejemplos de unos pocos —¡ay, muy pocos!— héroes, como don Benigno. Era el maestro por antonomasia; el maestro que somete todas las ciencias del humano vivir a la poética del amor; era el maestro que nos hacía ver que todo lo humano y divino está dentro de nosotros mismos y, en consecuencia, no hay sino sacarlo. Don Benigno era maestro por su talante senequista, su equilibrio casi helénico y su gran sabiduría popular, siempre abierto a la vida con la pasión por el saber que le inculcó la mejor de nuestras modernas tradiciones: la Institución Libre de Enseñanza.

ISBN: 84-95136-91-0
REF: EXC03
Editor: Editorial Alhulia
Fecha de publicación: 2002
Número de páginas: 291

Ángel Cobo Rivas, más tarde Ángel Martín Recuerda, nace en Aldeire, provincia de  Granada, el dos de mayo de 1945, donde temporalmente residen sus padres por motivo de trabajo, ambos naturales de Alquife, pueblo cercano, en la zona denominada El Marquesado Accitano. En Alquife transcurre su infancia y primera adolescencia y es donde cursa los estudios primarios. Este tiempo escolar será recordado por él en su pregón para las fiestas patronales de Alquife en 2010 como un  tiempo  donde las horas escolares transcurrían áridas y monótonas.

Es un niño tímido, pero inquieto, que irá desarrollando en su primera adolescencia un interés por  los aspectos sociales del entorno que le rodea. Le gusta el estudio, en especial lo relacionado con la Literatura y la Historia. Concluye los estudios primarios, pero la familia no puede costearle el internado en los institutos de la cercana ciudad de Guadix o Granada, por lo que realiza los estudios del Bachillerato Elemental como otros muchos adolescentes de familias humildes de la España rural motivados por el estudio, por su cuenta, con el apoyo de clases particulares del maestro del pueblo que le ayuda a prepararse los exámenes libres que cada curso debe realizar en Granada.

Pero la vida de Ángel Cobo Rivas cambia por completo cuando a principios de los años sesenta conoce a  José Martín Recuerda. EL primer encuentro tiene lugar en 1962, con motivo de la presentación a un Certamen de teatro Juvenil del Grupo de Teatro Aficionado de jóvenes de Alquife, en -el cuatro años más tarde- lamentablemente desaparecido teatro Cervantes de Granada, grupo que presenta una adaptación de la obra  “Marianela” de Benito Pérez Galdós en la que el joven de diecisiete años Ángel Cobo interpreta el papel de Pablo, y que se alza con el premio del certamen, el cual le otorga un jurado entre cuyos componentes se encuentra el recientemente ganador del Premio Nacional de Teatro, José Martín Recuerda. Este primer encuentro tiene su continuación en las giras que por los pueblos de la provincia  el joven dramaturgo  realiza con el Teatro Español Universitario, granadino,  del que fue su director.

Desde entonces se traba entre ambos una relación total (amical, pedagógica, paternal) cargada de un enorme humanismo y entrega mutua, la cual  perdurará por siempre y queda rubricada con el proceso de adopción  plena que se materializa en el año 1981, momento desde el que sus apellidos pasan a ser Martín Recuerda. Con Martín Recuerda, vivirá su etapa madrileña como profesor en la filial del Instituto Ramiro de Maetzu y autor  en ciernes en busca del éxito que no le llega en provincias. Más tarde le acompañará, también, por su periplo norteamericano del cual Ángel Cobo obtiene como fruto un conocimiento y una formación de primera mano. Con Martín Recuerda vivirá la fructífera etapa de ambos en Salamanca. Y, finalmente, como fiel escudero, le acompaña en Salobreña hasta su muerte en junio de 2007.

Una de las definiciones más rotundas y certeras acerca ce la personalidad de Ángel Cobo es su amor y pasión a y por el Teatro. Es naturaleza teatral en estado puro.  El Teatro –con mayúsculas- fue siempre su destino, su sueño, desde su infancia y adolescencia más temprana. Pero serán las continuas vivencias de creación dramática, docencia directa y puestas en escena  vividas durante su dilatada experiencia junto a José Martín Recuerda las que le han llevado a ser considerado uno de los mejores entendedores e investigadores del hecho teatral como fenómeno de comunicación.

Respecto de su formación académica, Ángel Cobo es un ejemplo del autodidacta que se va formando a través de la experiencia directa con el hecho teatral, y ha estado ligada y motivada por su apego a la persona de José Martín Recuerda, con quien desde su encuentro a principios de los años sesenta del siglo pasado  comparte ya siempre los avatares de la vida académica y profesional del dramaturgo, llegando a ser imprescindible en la vida de éste, tanto que, como  coincidieron en su definición el director de artes escénicas valenciano Roberto Lisart y el poeta granadino José ladrón de Guevara, “no se conoce sacrificio de vida propia más grande que la que hizo discípulo tan meritorio en favor de su maestro”, en clara referencia a la dedicación y entrega voluntaria que Ángel Cobo hizo de su vida y carrera profesional en pro de cuidar, velar y procurar la existencia misma de la persona de José Martín Recuerda y su obra dramática, de quien es su biógrafo natural y más autorizado.

Ángel Cobo -como ya hemos apuntado- no cursa el Bachillerato completo, pero su formación de carácter autodidacta,  adquirida como por ósmosis  directa proveniente del flujo formativo que el maestro José Martín Recuerda  y cuantas experiencias y oportunidades formativas rodean a éste aportan al  discípulo Ángel Cobo, será continua, progresiva,  y no sólo específica del hecho teatral, aunque sí primordialmente.

Así, en 1966-67, recibe un curso de Lengua Inglesa en Edison School, Seattle, Washington (EE UU) donde acompaña a Martín Recuerda en su periplo docente por diversas universidades norteamericanas. Durante el mismo periodo de tiempo asiste como oyente  a los cursos dramáticos impartidos en Washington University.

En 1969, colabora con José Martín Recuerda en la puesta en escena de su obra “El Caraqueño”, en el Teatro Alexis, de Barcelona.

En 1970 asiste a las clases impartidas  en el Departamento de Drama de Humbolt  State University (California, EE UU).

En 1971, accede a la Universidad tras aprobar las pruebas de acceso para mayores de veinticinco años, y comienza a cursar los estudios de Filosofía y Letras, adquiriendo el título de Licenciado en la especialidad   de Filología Moderna, en 1978.

Desde los primeros años setenta,  colabora de forma continua  en la Cátedra Juan del Encina de la Universidad de Salamanca que dirige José Martín Recuerda. En ella, dirige la trilogía  compuesta por las piezas “Ligazón”, “Rosa de Papel” y “La Cabeza del Bautista”, de Valle Inclán. En este mismo año es nombrado jurado (en representación  de la Cátedra “Juan del Encina”) en el VII Premio Nacional de Teatro de Sitges.

En 1974, dirige y monta, con la actriz Isa Escartín,  un espectáculo basado en los textos “Antes del desayuno”, de Eugene O´Neill y la “Voz Humana” de Jean Cocteau. Por este tiempo, en colaboración con José Martín Recuerda y César Oliva, elabora un proyecto de posible organización y funcionamiento para el recién creado Gabinete de Teatro de la Universidad de Granada. También durante este mismo año, dirige y monta con los alumnos de italiano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Salamanca, la obra “Caballería Rusticana”, de G. Berga.

En 1975, organiza y dirige las Primeras Jornadas de Teatro Infantil, celebradas en el Colegio “Los Exágonos” de Fene (La Coruña), y también dirige y monta la obra  “Historia de unos cuantos”, de José Rodríguez Méndez, obra cuyo estreno absoluto se realiza en la Universidad de Salamanca, cuya  puesta en escena fue motivo de su posterior estreno en Madrid.

En 1976, es invitado como ponente a los Encuentros de Teatro Español Contemporáneo, celebrados en la Universidad de Paul Valéry de Montpellier (Francia).

En 1979, es invitado como ponente a los Primeros Encuentros sobre Universidad y Teatro, celebrados en El Escorial y organizados por el gabinete de Documentación Teatral del Ministerio de Cultura.  Este mismo año, en colaboración  con la profesora norte americana, traductora al Inglés y estudiosa de la obra de Martín recuerda, Martha T. Hasley, escribe el prólogo a las obras “El Engañao” y “Caballos Desbocados”, de José Martín Recuerda, editada en Cátedra, Madrid.

En 1981, crea un espectáculo teatral basado en el poema “La Tierra de Alvargonzález”, de Antonio Machado, que es representado por alumnos pertenecientes a la Cátedra Juan del Encina con encomiable éxito.

En 1982, es nombrado profesor ayudante de la Cátedra Juan del Encina, de la Universidad de Salamanca, donde comienza a impartir diversos cursos de Teoría y Práctica Teatral, labor que desarrollará de forma eficiente durante los próximos cinco años.

En 1984, en homenaje al autor Tennessee Wiliams, crea un espectáculo titulado “Un largo adiós”, basado en diferentes textos del autor, además de organizar unos coloquios sobre la dramaturgia de Wiliams.

En 1987, dirige en la Cátedra Juan del Encina, las siguientes lecturas escenificadas: “La Chunga”, de Mario Vargas Llosa; “El Navegante”, de M.ª Manuela Reina; “Erasmus Darwin”, de Miguel Signes; y “Caballito del Diablo”, de Fermín Cabal. También en este mismo año, invitado por la Escuela Superior de Arte Dramático de Murcia, imparte un curso sobre “Puesta en escena del Teatro Realista”. En este mismo año,  dirige la reposición de “Las Salvajes en Puente San Gil”, de José Martín Recuerda, para la compañía de Aurora Bautista, reposición que fue estrenada en Granada, llevada por varias provincias y, finalmente, en el Teatro Espronceda, de Madrid.

En 1990, escribe la introducción a “La Trosky” y “La Trosky se va a las Indias”, de J. Martín Recuerda.

En 1992, estrena como coautor junto con J. Martín Recuerda y Plácido Domingo (hijo), la versión española del musical “Los Miserables” de Víctor Hugo.

En 1993, publica su primer libro: “José Martín Recuerda: Génesis y Evolución de un Dramaturgo”.

En 1994, Coordina y dirige la carpeta gráfico-literaria “Teatro y Sociedad”, basada en seis momentos culminares de la Historia del Teatro, carpeta patrocinada por el  Ayuntamiento de Salobreña  (Granada) y realizada por seis pintores grabadores y seis personalidades del  mundo del teatro. En el mismo año, escribe el ensayo titulado “El Teatro. Una Necesidad Social e Histórica” que forma parte del libro “El Teatro Calderón de la Barca de Motril (Historia y Sociedad 1880-1971)”; así como el  prólogo titulado “Testimonio y Fe de Vida”, en el libro del motrileño Jesús Cabezas Jiménez, “A Voz en Grito”.

En 1995, escribe la introducción, notas y bibliografía de las obras de J. Martín Recuerda “Carteles Rotos” y “Amadís de Gaula”.

En  1998 edita su segundo libro biográfico de José Martín Recuerda “José Martín Recuerda: Vida y obra dramática”, Biblioteca de ensayo, La General.

En 1999, organiza y coordina las Jornadas-Homenaje a José Martín Recuerda que se celebran en el Auditorio Municipal de Salobreña en las que junto a otros escritores y poetas estudiosos y defensores  de la obra de Martín  Recuerda,  entre los que se cuentan Alicia Marchant Ribera, Miguel Ávila Cabezas o Rolando Salas Cabrera, Ángel Cobo presenta su trabajo de investigación teatral denominado “Blanche Du Bois y Julita Torres: Sensibilidades Afines en Mundos Diferentes”. Todos los trabajos presentados fueron recogidos en un bonito libro publicado por el Ayuntamiento de Salobreña, editado por Alhulia  con ilustración de portada de Ángel Ramazzi.

En 2002 publica su libro sobre el maestro de José Martín Recuerda, “Don Benigno Vaquero Cid. Humanismo y resistencia”, Ed. Alhulia.

En 2006, coordina y complementa con introducción y notas la edición de  las “Obras completas de José Martín recuerda”. Editorial Atrio.

Desde entonces, y hasta su muerte el veintiocho de mayo de dos mil once, Ángel Cobo Rivas ha desarrollado una incesante labor divulgativa y pedagógica: ha dado numerosas conferencias y escrito infinidad de artículos en revistas especializadas y diarios tales como “El Adelanto” de Salamanca, “Ideal” de Granada, “ABC” de Madrid,  “Córdoba” de Córdoba, …. Así como ha realizado adaptaciones y dirigido  la puesta en escena de obras de Martín Recuerda por los escenarios de la Costa Granadina y la capital, Granada, tales como “La Llanura”, “Las Arrecogías” y  “Las Salvajes”.

Tras la muerte de José Martín Recuerda en 2007, Ángel Cobo emprende una última y valiosísima labor de preservación y divulgación de la obra del dramaturgo granadino mediante la creación de la Fundación que lleva su nombre.

“Don Benigno Vaquero Cid”

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