Palabras Mayores (108)
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    Suena el pistoletazo de salida,comienza de nuevola carrera de obstáculos.Ayer se tiró por la ventanael chico que siempre quedaba finalista.


    Finalista Por: Laura Franco Carrión 9,62

    Suena el pistoletazo de salida,
    comienza de nuevo
    la carrera de obstáculos.

    Ayer se tiró por la ventana
    el chico que siempre quedaba finalista.

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    Voz del pueblo Por: Alejandro de Luna 9,62

    …Alejandro de Luna (que no Campos) es un poeta que con su obra La voz del pueblo nos incita a mirar (y, ya digo, a ser mirados) desde el ángulo multiforme de sus versos para justamente descubrir «todos los lugares del orbe vistos desde todos los ángulos». Volvemos, pues, a Borges: si un pájaro es, a la postre, todos los pájaros, digo yo que en la luna lunática del espejo se condensa el infinito de todas las cosas, de todos los seres, de todo lo que fue y ha de venir… y aún no ha sido.

    ¿Y por qué no? Pasemos al otro lado.

    En el libro, que consta de 46 poemas, desplegados sin intencionalidad organizativa en la forma ajustada de las consabidas partes temáticas, cada composición es un mundo, una puerta abierta a una multiplicidad de universos interpretativos por parte del lector. En ellos habita el amor, que todo lo impregna con sus manos de fuego invisible, aunque tanto nos empeñemos en ignorarlo, quizás por miedo a vernos reconocidos en el otro que es, ¿a qué dudarlo?, nosotros mismos. De ahí parte Alejandro de Luna: de lo natural y sencillo, que es vislumbre de lo auténtico, para desplegar su universo desde la «Simplicidad» del primer poema, dedicado a Miguel Hernández y a Xaverio, el creador de los petrales adscrito a la estética cuántica. (¿Por qué será que cada cosa en cualquier lugar está en todos los sitios a la vez y asimismo es todas las demás cosas?).

    Miguel Ávila Cabezas

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    Poesía. Obra completa Por: Arcadio Ortega 36,54

    Si Arcadio Ortega piensa que, en su caso, tal vez la poesía no sea más que el hilo de su vida (v. «La poesía», en Existir en las horas, de 2005), no deberíamos dejar de lado la lectura de sus poemas a la hora de esbozar esta aproximación biobibliográfica por cuanto en ellos, a pesar de ser resultado de una construcción en un espacio de naturaleza ficcional y venir a cumplir una función estética antes que de conocimiento, este poeta acude a la conciencia y su memoria en clave de verdad. Pues bien, esa lectura me ha dado, para empezar, el título de este apartado por cuanto, y éste es un dato decisivo, nuestro escritor fue un niño nacido durante la guerra civil, cuyos infantiles años resultaron desesperanzados; además de los de su juventud, vividos en la dura posguerra. Si leemos los poemas, entre otros, «Origen», «Infancia», «Infancia irremediable», «Humana cosecha del 38» o «Juventud inasible», comenzaremos a conocer, eso sí, del modo en que se conoce en poesía, rastros de su conciencia del despertar a la vida más allá de los datos, necesarios siempre, de la misma, dada la alta densidad semántica de la poesía. Versos como «Fue una infancia infeliz y atormentada», «Teníamos la edad, pero no éramos niños» y «La juventud me resultó inasible / por más que me durmiera amoroso entre sus brazos» nos ponen en situación para empezar a hablar de su trayectoria y vida.

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    DÍA TRAS DÍA«A través de las rejas, libre la sangre afluya.»Miguel Hernández


    Ladrón de limones Por: Miguel Ávila Cabezas 9,62

    DÍA TRAS DÍA
    «A través de las rejas, libre la sangre afluya.»
    Miguel Hernández

    Los días se hacen eternos
    en esta eternidad sin pausa
    que es la vida expectante.
    Al despertar
    nos hacemos de nuevo,
    como si ayer no fuese hoy
    y mañana el mismo día repetido.
    Pero seguimos siendo lo que siempre fuimos:
    tiempo, tiempo que nunca pasa,
    un no ser en la distancia
    imposible del mañana.

    Falsa imagen de un dios desconocido.
    Sueño turbio.
    Olvido.

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    Hambre de imágenes Por: Marta del Pozo 8,65

    Tengo hambre de imágenes, dijiste. Y luego pasa lo que pasa: la paulatina decoloración del iris, el blanco que va ganando en espacio hasta salirse de la córnea en su avance hacia las cejas. Luego toda la cabeza decapitada de la estatua. Tengo hambre, tanta hambre, que ni siquiera la última cena me sacia, que me desmigajo en píxeles al partir el pan. Haría de tu vientre levadura, tocaría luego campanas. Pondría tus pies sobre el lomo del caballo de la plaza del resurgimiento. Necesito hidratarme más las manos, ser mínimamente digna del gesto. Pensarte cada vez que contemple la foto en la que Jannis Kounellis muerde una placa sobre la que descansa una vela encendida.

    Acoplar cabeza y cuerpo.

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    El reflejo Por: Celia García Herrera 12,50

    Joven andaluza, tímida y audaz, soñadora, atrapada entre dos mundos: la tradición y la imperiosa necesidad de escudriñar los límites del saber, habitar en la hermosa pradera de la filosofía. Su tenacidad se refleja en sus reflexiones poéticas. Entregada en la búsqueda de la nave que la conduzca a la verdad, desea caminar firme y segura sin perder de vista que las personas son ellas y sus convergencias.

    El Reflejo es la clásica narración en la que se enfrenta lo deseado con la realidad de lo que posees; de la contradicción nace un sentimiento de rabia contenida que la fortalece y la exhorta a adoptar el firme propósito de luchar sin tregua en la búsqueda de la luz.

    Juan Maya Campos

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    LA PROMESAPrometo no expiar jamás mis culpas,al amparo de quiméricas sombrasque me salven de un desahucio merecido.


    Septiembre en los armarios Por: Ramón Martínez 8,65

    LA PROMESA

    Prometo no expiar jamás mis culpas,
    al amparo de quiméricas sombras
    que me salven de un desahucio merecido.

    Prometo no buscar en otros puertos
    las costas de El Dorado,
    a través de caricias sin sentido.

    Prometo ser fiel a la cordura
    e instituir la ley de tu cuerpo
    como dogma de fe de mi locura.

    Sí, prometo no expiar jamás mis culpas,
    ni amarrarme a otros puertos.
    Prometo ser fiel a la cordura.

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    Poemas de destrucción masiva Por: Rafael Calero Palma 9,62

     Poesía serena, desnuda y libre de barroquismos y virtuosismos, original y brillante, que mantiene intacta su visionaria intensidad, su fuerza desafiante, su juvenil esplendor.

    Manuel Villar Raso

    Poesía urgente, que a veces nos quema las manos y a veces, nos calienta el corazón.

    Isabel Rodríguez

    Nos deja muy claro Rafael Calero Palma, con su literatura directa al mentón (también están presentes de forma implícita en su obra, Mike Tyson y Jack Dempsey), lo que ya intuíamos hace algún tiempo: que la vida es muy cabrona.

    Fernando Barbero Carrasco

    Rafael Calero Palma utiliza un estilo directo, no exento del recurso a lo simbólico, que te va cautivando a medida que pasas página.

    María Jesús Castaño

    Quienes conocemos la obra poética de Rafael Calero Palma, sabemos perfectamente que, sin dejar de ser uno de los medios de expresión más íntimos, es la suya una poesía intensa, sin falsos ambages líricos, una poesía de verbo contundente y claro, lanzado hacia el centro de flotación de nuestro imaginario lector para que nunca olvidemos, al contrario de lo que sutilmente afirmaba Jorge Guillén, que el mundo está mal hecho y es deber irrenunciable de todos conocerlo a fin de desenmascarar las mil y una falsedades en que tan reciamente se sustenta.

    Miguel Ávila Cabezas

    Poemas que son duros y de bordes lacerantes. Versos que consiguen agitar algo muy dentro del lector.

    Juanfran Molina

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    PÁJARO DEL AMANECERHuye pájaro al alba que reclamaun día de infinito. Sube luegovolando hasta la altura donde el fuegose enciende con la hoguera de esa llama.


    Las alas del canto Por: José María Muñoz Quirós 9,62

    PÁJARO DEL AMANECER

    Huye pájaro al alba que reclama
    un día de infinito. Sube luego
    volando hasta la altura donde el fuego
    se enciende con la hoguera de esa llama.
    Elige la materia que se inflama
    en tus alas de niebla. Toca el vuelo
    donde ser libre es cielo de tu cielo,
    donde te ocultas libre en cada rama.
    Corre pájaro al viento. Corre al frío
    de los páramos dulces. Sube al río
    donde la transparencia ha sucumbido.
    Déjame estar al borde de tus alas,
    en el olvido por donde resbalas
    a la sombra escondida de tu nido.

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    Ciudad FuturaNo quiero vercómo descarnas tus pies en los aceros,negros y sublimes,hierros de gélido silencio, […]


    Poemas del enemigo Por: Miguel A. Arias Senso 8,65

    Ciudad Futura

    No quiero ver
    cómo descarnas tus pies en los aceros,
    negros y sublimes,
    hierros de gélido silencio,
    bajo el estrépito agudísimo de un tren niño,

    ni cómo habitas con la maldición de los girasoles,
    el arcén de la vida,
    arquitectura sin piel del tiempo infinito,
    ciudad futura que a todos nos cobija,

    protegidos con una fina película de maquillaje
    para preservar el rostro
    de una luz inhabitable
    allí donde las manos no llegan,

    y los abrazos claudican.

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    LOS OJOS DE PINOCHOLos ojos, fueron lo más difícil.He utilizado una barrenita,Pinocho llorabay gritaba:[…]


    Los ojos de Pinocho Por: Elena Pradal 9,62

    LOS OJOS DE PINOCHO

    Los ojos, fueron lo más difícil.
    He utilizado una barrenita,
    Pinocho lloraba
    y gritaba:
    «papá, para, me duele demasiado».
    Lo emborraché con un poco de ron
    pero no me detuve
    en mi trabajo…
    ¡por dos lagrimitas!
    Es deber de un buen padre
    que su hijo
    pueda ver las cosas
    tal como las ve
    la gente decente.

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    La estirpe del aire Por: Bartolomé Nieto 8,65

    Es La estirpe del aire un poemario que supone otra vuelta de tuerca en la percepción de la realidad humana, con una carga lírica de tal intensidad, con tanta fuerza visual en todos y cada uno de sus versos que los mismos devienen en la forma de un aleph a través del cual se puede contemplar la «traición de destinos» que son nuestra cruz, la jarra de todas nuestras desgracias y también el águila implacable que, al despertar a la luz artera, cada día nos arranca el hígado, el que en el principio fuera genésico núcleo del fuego purificador. Por todo ello, no resulta nada arriesgado (ni petulante) afirmar que La estirpe del aire no solo se lee sino que también se visiona, como una serie de fotogramas desplegados en el espectro de la luz vencida, como marcas y signos de un tiempo del que inútilmente pretendemos despojarnos por nuestro desdoblamiento en esencia natural, arrancada del Alma Absoluta, y, a la vez, en cosa emponzoñada por la ignorancia y el dolor rubeniano de ser vivo.

    ¿Y entonces? Entonces nada. Relajémonos y pensemos. Aún nos queda mucho camino por recorrer, si es que antes el espejo no se rompe en mil pedazos.

    Miguel Ávila Cabezas
    Ceuta, febrero de 2014

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    ICansado de mascar palabra tras palabra,un día me dije: «Prueba el silencio».Y a partir de entonces fuela verdadera poesía:[…]


    El sueño de Argos Por: Miguel Ávila Cabezas 8,65

    I

    Cansado de mascar palabra tras palabra,
    un día me dije: «Prueba el silencio».
    Y a partir de entonces fue
    la verdadera poesía:
    sin gritos, ni estridencias, ni requiebros de amor
    enmohecidos. Bebí la luz.
    Soy libre.

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    Cancionero flamenco Por: Pedro Blanco Naveros 9,62

    Este Cancionero tiene varias lecturas, todas ellas compatibles entre sí:

    Como un compendio de letras flamencas independientes y que por tanto pueden interpretarse sin más, escogiendo aquellas que mejor se adapten al estilo de la cantaora o del cantaor correspondiente.

    Como una obra teatral de flamenco de cante jondo, donde un recitador va dando entrada a los diferentes palos flamencos que conforman la obra y que tienen un objetivo común, que es expresar una historia de amor entre un gitano y una dama de alcurnia.

    Y como una Rapsodia flamenca, que a símil de los poemas de Homero recitados en la antigua Grecia por cantores de aquellos tiempos, forma una composición de fragmentos de prosa poética que son declamados e incluso cantados, por un rapsoda que interpreta el sentimiento de lo que transmite, alternando con un grupo flamenco, entre palo y palo, que a su vez expresa con su música y su cante, una historia de la discriminación gitana, entremezclada con una de las historias de amor más bellas jamás contada.

    Es por tanto muy difícil encuadrar con certeza el género al que corresponde este Cancionero, tal vez, ¿una recopilación de letras flamencas?, ¿un libro de poesía?, ¿una pequeña obra teatral?, etcétera.

    Sin embargo, yo prefiero encuadrarlo como una Rapsodia flamenca, de poemas y palos flamencos, llenos de poesía y de la idiosincrasia de un pueblo genuino, el que puebla Andalucía.

    Todo ello está basado en la novela La condesa de la Alhambra.

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    DESPERTARSiete de la mañana: un aguijónde epiléptica abeja me desgarrael himen fragilísimo del sueño,los tímpanos y el alma embelesada […]


    Cada día, cada tarde, cada noche Por: Ignacio Caparrós 8,65

    DESPERTAR

    Siete de la mañana: un aguijón
    de epiléptica abeja me desgarra
    el himen fragilísimo del sueño,
    los tímpanos y el alma embelesada
    en la onírica y plácida penumbra
    que cobija mi cuerpo bajo mantas.
    Siete flechas me hieren, como siete
    serpientes que durmieran en mi cama,
    como siete carámbanos rajándome
    el corazón, los ojos y la espalda.
    La pereza parece ser propicia
    si a las siete, con siete bofetadas,
    el puño polifémico del tiempo
    me horada el esternón y la garganta,
    y con música rock o un blues sinfónico,
    o el agudo sonar de una campana,
    vocifera; «¡despierta, gilipollas,
    espabila, despiértate, levanta!».

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