Mirto Academia (91)
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    Y aquí tienen ustedes, damas y caballeros, un búho al alcance de su mano. Pájaro solitario,…..Sigue Leyendo

    La columnata del búho Por: José G. Ladrón de Guevara 10,58

    Y aquí tienen ustedes, damas y caballeros, un búho al alcance de su mano. Pájaro solitario, nocturno e insomne, filosófico, tranquilo y algo epicúreo. De vuelo corto y vista larga. Pariente lejano de la lechuza griega que simboliza la sabiduría. Nadie ha visto nunca una bandada de búhos, como los estorninos, volando hacia el horizonte del amanecer. Nadie sabe cuándo ni cómo se aparea con la compañera que le corresponda. No tartamudea, repitiendo la voz de su amo, igual que los loritos y las cacatúas. Ni pretende dirigir el tráfico de las nubes, como los gallos de las veletas. Vive solo, ensimismado, ojo avizor, pendiente de lo que sucede en su entorno inmediato. Su domicilio puede ser la última rama, a la izquierda, de algún añoso olivo aceitunero, o la torre del campanario de cualquier iglesia de pueblo.

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    De mi primera estancia en Córdoba, apenas si recuerdo el bullicio de la estación de San Rafael……Sigue leyendo

    El laúd de los pacíficos Por: Antonio Enrique 10,58

    De mi primera estancia en Córdoba, apenas si recuerdo el bullicio de la estación de San Rafael. Era una tarde de verano, y de esto hace tanto tiempo que había aún vendedores ambulantes, pregonando dulce de membrillo de Puente Genil. Y afuera, se estacionaban los coches de caballos. Nunca se sabe lo que puede pasar cuando llegas a una ciudad, solo y porque sí. Y ni aún imponiéndome de la imaginación más arrebatada, pude yo entonces, allá por 1982, calcular las consecuencias. Pues la ciudad ni pareció bien ni mal; simplemente me atraía. Me imantaba tanto que volví unas cuantas veces más, hasta, finalmente, rendirme a la Mezquita. De manera que, cuando pasaron ocho años más de aquella primera ocasión, volví, pero para escribir. Debo a aquel libro, La quibla, algunos de los poemas más felices de mi vida, como también la serena certidumbre de que no podré superarlos.

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    Había imaginado una mujer vieja y pálida, con rostro de muchos aceites, pelo del color de la paja,………Sigue leyendo

    Desnuda en lo real Por: Manuel Villar Raso 10,58

    Había imaginado una mujer vieja y pálida, con rostro de muchos aceites, pelo del color de la paja, ojos como el cielo en un día nublado, un corazón roto, una solterona sin amigos o divorciada, ¿qué otro tipo de mujer podía dirigir una agencia matrimonial?, y no una mujer todavía joven, pelo de ébano y ojos vivos que al mirarme bailaban, una figura dulce y un estilo llamativo, vaqueros enrollados hasta las rodillas y zapatos abiertos con las uñas de los dedos pintadas de negro.

    Era una agencia matrimonial con muebles de segunda mano, un gato negro, llamado Goliat, tumbado en uno de los sofás, una estantería con libros de poesía y otro con novelas, de esas que promocionan las grandes editoriales, una mesita con un ajedrez de hueso, en un rincón flores del tamaño de coliflores que trepaban desde el rodapié hasta el techo, en colores vináceos y, en las paredes, acuarelas de playas, pueblos blancos y paisajes pintorescos que no tenían nada que ver con la realidad y que yo nunca había visto, pintados por artistas chinos o por escolares…

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    Amo el silencio, el sacrosilencio, pulso omnividentedel pasmo por mi carne………Sigue leyendo

    De aquellos fuegos sagrados Por: Rosaura Álvarez 11,54

    Amo el silencio, el sacro
    silencio, pulso omnividente
    del pasmo por mi carne.

    Me duele la palabra, el gesto duele
    —espejos deslustrados—,
    pues crece la deidad y nunca anega
    el ansia enardecida de entregarme.

    Palacio amurallado soy: lujos
    augustos, sangre arriba;
    mas toda transparencia, signos todos,
    sombras todas, del exterior me invaden.

    Me abro al universo en silenciado pálpito.
    Me cierro al universo en mi ancha nada…

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    HISTORIA DEL ARTEA Concha Félez, in memoriamDe esta Historia en la que el Arte…….Sigue leyendo

    Razón de vida Por: Eduardo Castro 10,58

    HISTORIA DEL ARTE

    A Concha Félez, in memoriam

    De esta Historia en la que el Arte
    cada vez es menos perdurable,
    cuando las milenarias piedras de Gizéh
    caen devoradas por el tiempo
    y la arena del desierto,
    cuando los frescos de Altamira se desvanecen
    con el beso de la luz,
    cuando los amarillos de Van Gogh
    hacen saltar el mercado bursátil
    y los compases de Bach se cortocircuitan
    en los ordenadores…
    de esta Historia
    de valores cada vez menos
    eternos
    sólo tu nombre pervive ya
    en mi memoria.…

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    DE TODO EL SENTIMIENTO QUE TENÍADe todo el sentimiento que teníaeste mi amor tan tuyo y encantado,…….Sigue leyendo

    Poemas inéditos Por: Elena Martín Vivaldi 10,58

    DE TODO EL SENTIMIENTO QUE TENÍA

    De todo el sentimiento que tenía
    este mi amor tan tuyo y encantado,
    de todo mi latir entusiasmado,
    donde mi triste sangre discurría;

    de mis solas palabras, donde había
    temblores de pasión, y enamorado
    tierna ambición de ser para el amado
    —el único enemigo a su porfía—;

    de aquellos mi ensueños y recientes
    rotos por la cruel voz de tu mesura,
    cuando mis noches blancas y dementes

    fueron la aurora gris de mi locura;
    de mis únicas horas, luego ausentes,
    quedará ya en lo eterno mi amargura..…

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    Antes de que muera el último árbol morirá el último hombre. Esta verdad hospedada en nuestro…….Sigue Leyendo

    Nuestra ciudad literaria Por: José Rienda 10,58

    Antes de que muera el último árbol morirá el último hombre. Esta verdad hospedada en nuestro porvenir, parasita incontestable en la magna sinrazón de quien niega el asombro ante el mundo. Y si cierto es que los incendios forestales se apagan en invierno, imprescindible se muestra conocer cuánto dinero se «quema» en nuestras arcas públicas cada vez que una hectárea de bosque barrunta calcinada nuestra brutalidad o, por supuesto, cada vez que despegan refuerzos «eventuales» de hidroaviones y «helicópteros botijo», según denominación específica de Paco, un cortijero de los de toda la vida. Me gustaría conocer estas cifras y otras muchas pertenecientes a los «anexos» de los incendios forestales (negocio de madera quemada, subcontratas, etc.), engranajes activos de una maquinaria que sólo funciona cuando la piedra arde…

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    Así hemos amado a Paco Izquierdo…, alma serena de esta Granada fingida que se sobrepone a sí misma……Sigue Leyendo

    Lavs amicitae Por: VV.AA 10,58

    Así hemos amado a Paco Izquierdo…, alma serena de esta Granada fingida que se sobrepone a sí misma atestada de afrancesados, jodidos fanfarrones o judas en Aznalfarache; guía secreta de la Granada nostra, dignificada en la sabiduría de un apócrifo de la Alta Alpujarra, a flor de piel y pellizco del campo raso, tejedora de liantes y cachidiablos, ocultadora de la edad del patio, hacedora de cotillas del rumor del dies iræ y cronistas del buen trote, apógrafos y plagiadores… A veces Granada no se merece a sí misma y no sé si alguna vez Granada se mereció ese malabarista de la soledad y nuevo Horacio («Ut pictura, poesis»), argentador de atinadas y fecundas y desopilantes atribuciones desde el Patria a Puerta Real, perpetrador de una veintena de narraciones y una docena de ensayos, Heródoto y cultivador de la cinematografía y seriales varios radiofónicos y televisivos (aquel Cantiflas en siluetas de papel), compilador de once premios literarios, creador de editoriales de libros y revistas (desde la A hasta la Z de Azur) y mimador de facsímiles; artista con dos docenas de exposiciones individuales y tres colectivas…

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    ABEDUL: ¡Madre que de amor me mueroy no se lo digo a nadiepor no romper el secreto!……Sigue Leyendo

    La senda de los eucaliptos / Las piedras del molino Por: Enrique Morón 10,58

    ABEDUL:   ¡Madre que de amor me muero
    y no se lo digo a nadie
    por no romper el secreto!
    FLORA   Desde tu puerta a mi puerta
    hay dos aceras por medio,
    una noche de aceitunas
    y una alborada de almendros.
    SAUCE:   Desde tu puerta a mi puerta.
    Desde tu cuerpo a mi cuerpo
    hay dos rejas que separan
    tu silencio y mi silencio.
    ABEDUL:   ¡Madre, qué de amor me muero
    y no se lo digo a nadie
    pues nadie debe saberlo!.

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    FRAY JUAN SÁNCHEZ COTÁNTañó en silencio la última campanay un blanco vendaval quedó surcando……Sigue Leyendo

    La hora del té Por: Arcadio Ortega 10,58

    FRAY JUAN SÁNCHEZ COTÁN

    Tañó en silencio la última campana
    y un blanco vendaval quedó surcando
    el áureo tornasol, donde iba alzando
    su bruna contrición el alba cana.

    El patio en derredor, era la arcana
    historia conventual, muros templando
    los místicos latidos, salpicando
    de Dios la sinrazón de la mañana.

    Sumido en su quehacer, el lucernario
    destellaba en azul un mar de luces
    que apocaban la flor de su paleta.

    La mano se eclipsaba en el breviario,
    mientras la sombra en reja de las cruces
    desgranaba los gestos del asceta……

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    En 1988, antes de que se inventara la poesía de la experiencia, publiqué mi poesía completa……Sigue Leyendo

    Jardines cercanos Por: Juan J. León 10,58

    En 1988, antes de que se inventara la poesía de la experiencia, publiqué mi poesía completa hasta la fecha con el título Del corazón y la experiencia, dejando claro que, para mí, la poesía sincera brota de la afectividad y de la vivencia del creador. Rompía así con los coletazos de la poesía social y con el mero juego lírico de los novísimos a los que, por edad, debería de pertenecer, aunque aprobaba y compartí con ellos la estética neorromántica en su versión antiburguesa de aceptación de temas repudiados por la felina sociedad, cantando en mis poemas aquello que podía romper la estrecha perspectiva de los hombres clonados por la Iglesia y el franquismo, cara y cruz del pasado —no pasado del todo— inmediato. Así canté, cantamos al erotismo frente a la hipocresía, a la liberación frente al fanatismo inquisidor y al sueño compartido frente a la desesperanza.

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    De la cada vez más trascendental escuela antequerana, enmarcada entre el Manierismo y el Barroco, me he centrado…….Sigue Leyendo

    Ensayos sobre poesía andaluza del Siglo de Oro Por: José I. Fdez Dougnac 10,58

    De la cada vez más trascendental escuela antequerana, enmarcada entre el Manierismo y el Barroco, me he centrado en dos autores de muy distinto peso y valoración: uno de reconocida notoriedad, Pedro de Espinosa, pero sometido ya a una importante reconsideración valorativa por un sector de la crítica; y otro, Rodrigo Carvajal y Robles, cuya poesía lírica, sumida en largo olvido de siglos, precisa una obligada y justa vindicación, que, esta vez, realizo confrontándola con el legado del sevillano Fernando de Herrera. Dos cometarios bibliográficos, sobre el manuscrito granadino Poética silva, surgido en la reuniones de la Academia de don Pedro de Venegas, y sobre la antología Flores de poetas ilustres de España, del mentado Espinosa, complementan algunos de los temas abordados en estas páginas….

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    «En la plaza» es el título de uno de los poemas que conforman el hermoso poemario de Vicente Aleixandre Historia…….Sigue Leyendo

    En la plaza Por: Antonio Chicharro 10,58

    «En la plaza» es el título de uno de los poemas que conforman el hermoso poemario de Vicente Aleixandre Historia del corazón, de 1954, libro de poesía solidaria escrito con la mirada atenta sobre el paisaje de la historia. Pues bien, si traigo al recuerdo este texto no es por otra razón que la de justificar el título con el que di comienzo a la nueva etapa de mi colaboración con el diario Ideal y más concretamente con sus páginas suplementarias de cultura Artes y Letras y que hoy pongo al frente de este libro. En la plaza, en efecto, fue el nombre de aquella sección y de este libro, porque, al igual que el sujeto poético plantea en los anchos versos del poema en cuestión, es hermoso sentirse entre los demás rumorosamente arrastrado y no quedarse en la orilla como el molusco imitando calcáreamente a la roca. Es hermoso buscarse en los otros en la gran plaza abierta de este papel y no hacerlo en el espejo de tu soledad en un diálogo en el que no te oyes……

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    EXTRAÑOSHabían dejado pasar cinco trenes. Estaban solos en el andén y no se atrevían a hablarse…….Sigue Leyendo

    El vuelo aleve del leve tiempo Por: José Vicente Pascual 10,58

    EXTRAÑOS
    Habían dejado pasar cinco trenes. Estaban solos en el andén y no se atrevían a hablarse. Él pensaba que ella era una prostituta de las que solían deambular por las estaciones del subterráneo.
    Por fin, ella se acercó y le preguntó:
    —¿Por qué no sube a uno de esos trenes?
    Él respondió:
    —Me están siguiendo… quieren matarme. Tengo miedo de la multitud porque alguno de ellos puede ser mi asesino.
    Ella dijo:
    —¿Está seguro?
    Él asintió. En su mirada latía la fatídica certeza de quien, a su pesar, no miente ni delira y sabe perfectamente de lo que está hablando.
    Entonces ella dijo:
    —En ese caso, tendrá que ser aquí.
    Sacó un revólver de su bolso. No se escuchó el disparo porque en ese momento llegaba el sexto tren…..

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    No es fácil escribir teatro. No es fácil, sobre todo, configurar protagonistas interesantes y coherentes,……Sigue Leyendo

    El sueño de un reino Por: Álvaro Salvador 10,58

    No es fácil escribir teatro. No es fácil, sobre todo, configurar protagonistas interesantes y coherentes, protagonistas sólidos aunque no planos, de los que seamos capaces de intuir su evolución interna sirviéndonos solamente de lo que dicen. Y esto lo logra Álvaro Salvador, sin esfuerzo, como si fuera sencillo, en cada uno de sus textos. Si nos fijamos en el protagonista de El sueño de un reino, Fernando de Válor, nos daremos cuenta de que no encaja en la cómoda dicotomía héroe/antihéroe. Posee un componente heroico indudable, y no sólo por lo que él mismo es, sino también por lo que representa: la lucha por la libertad, la defensa de una cultura minoritaria y la construcción de un reino propio… Pero ese aliento heroico que le sostiene, invisible pero permanentemente, no impide que también se nos presente su cara menos amable: la ambición y el cinismo, el hedonismo, la crueldad incluso. Se trata de un carácter en evolución durante la obra, a la búsqueda de su propia grandeza, de su propio destino como rey de los moriscos.

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